By Eva Nemirovsky, KF11 Kyrgyzstan

It’s Friday night and I’m eating a Cliff bar writing in my Bishkek apartment. I arrived two weeks ago, so I still have a few Cliff bars left. Truthfully, I would rather go outside to the kiosk and buy some Kyrgyz chocolate, but everyone has warned me not to go out at night. I think my Mother would be proud because for once I’m actually listening to them.

When I first told people I was going to Kyrgyzstan they said “Kyrg…what!” followed by “didn’t they just have a coup?” I have become accustomed to calmly explaining that “yes, that is correct, on April seventh there was a coup and the President at that time (Bakiyev) was ousted from power—he barely escaped his white house in Bishkek and fled to the Southern part of the country, where his influence is greater. However, Bakiyev was eventually forced to resign and now a six-month interim government is ruling the land.” The outrage in April occurred because Bakiyev, who had taken power after the 2005 Tulip Revolution, had promised to improve the conditions of the country. Five years later, a monthly pension was only enough to cover utilities. Conditions were clearly not better.

Over 80 people were killed during the revolution, and from what I have observed thus far, this was a great shock and horror to Kyrgyz citizens. I visited the fenced white house, where the victims were shot by police, and saw that the gate was full of pictures and flowers. Upon looking at the pictures, I was alarmed to see many young boys fifteen years of age—I even saw a fourteen year old victim! This was definitely not what I had imagined. I realized what chaos must have ensued on those couple of days. I got the impression that the violence occurred just as much, or more, because of confusion than because of people’s convictions.

It is strange, before leaving San Francisco, so many people asked me about the situation in Kyrgyzstan that I was able to turn on my automatic pilot explanation “yes, that is correct, on April 7th…” One could say that I almost thought less about the revolution because of the bombardment of inquiries. I have lived in places with political turmoil before, but never one with violence so fresh on every citizen’s mind.

I think today was the first time in my life that a coworker said “I can take you shopping at the bazaar, but let’s wait until after the 40-day official mourning period since it may not be safe beforehand.” My coworkers at Mol Bulak Finance are not scared about their safety, but they are concerned about the welfare of their country. One goal of microfinance is to help develop poor regions and it is difficult to meet this objective when the government has little power, no focused direction, and few resources. The only thing left to do is wait, be patient, and help entrepreneurs whose businesses are moving forward regardless.

Eva Nemirovsky is a Kiva Fellow working with Mol Bulak Finance in Bishkek, Kyrgyzstan. Join the Kyrgyzstan lending team. There are borrowers from Kyrgyzstan with Mol Bulak Finance who you can help by contributing to a loan today, and many other entrepreneurs from around the world on the Kiva site.

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Por Eva Nemirovsky, KF11 Kirguistán

Estoy escribiendo esto un viernes a la noche desde mi departamento en Bishkek mientras como una barrita Cliff. Hace dos semanas que estoy, así que me quedan algunas barritas mas. La verdad es que me gustaría ir afuera al kiosco y comprarme un chocolate Kirguiz, pero todos me han advertido que no salga a la noche. Creo que mi madre estaría orgullosa porque por primera vez les estoy haciendo caso.

Cuando le contaba a la gente que me iba a Kirguistán me contestaban “Kirgui…que!?” seguido por “no acaban de tener un golpe de estado?” Yo ya me acostumbre a responderles, con mucha calma, “si, es correcto, el siete de abril hubo un golpe y al Presidente, en aquella época (Bakiyev), le sacaron el poder—apenas se pudo escapar de su casa blanca en Bishkek e irse al sur del país, donde su influencia es mayor. Aun así, eventualmente Bakiyev fue obligado a resignar, y ahora un gobierno temporario de seis meses está en poder.” Los problemas en abril ocurrieron porque Bakiyev, quien había tomado poder después de la revolución de Tulipán en 2005, había prometido mejorar las condiciones del país. Cinco años después, la pensión mensual solo alcanza para cubrir las expenses de la casa. Era evidente que las condiciones no habían mejorado.

Durante la revolución mataron a más de 80 personas, y por lo que yo he visto hasta ahora, esto fue un asombro y horror para los ciudadanos de Kirguistán. El otro día visite la casa blanca, que tiene rejas alrededor, donde las víctimas fueron matadas, en esas rejas ahora hay fotos y flores. Cuando mire las fotos, note que había varios niños de quince años—hasta vi una víctima de catorce! Definitivamente, esto no era lo que yo me había imaginado. Me di cuenta del caos que debe haber sido la revolución. Tuve la impresión que la violencia ocurrió más por confusión que por las convicciones de las personas.

Es raro, antes de irme de San Francisco, tantas personas me preguntaron sobre la situación en Kirguistán que aprendí a responder como una máquina “si,  es correcto, el siete de abril hubo…” Quizás pensé menos sobre la revolución por la cantidad enorme de preguntas que me hicieron. Yo he vivido en lugares con complicaciones políticas, pero nunca en un país que ha pasado por violencia tan recientemente.

Creo que hoy fue la primera vez en my vida que una colega me dijo “te puedo llevar a hacer shopping en el bazar, pero esperemos hasta que termine el luto oficial de 40 días porque quizás no esté muy seguro si vamos antes”. Mis colegas en Mol Bulak Finance no tienen miedo, pero si están preocupados por el bienestar de su país. La meta de microfinanzas es ayudar a desarrollar regiones pobres y es difícil cumplir este objetivo cuando el gobierno tiene poco poder, insuficiente enfoque, y escasez de recursos. La única sugerencia por ahora es esperar, ser paciente, y ayudar a emprendedores quienes, por suerte, siguen con sus negocios.

Eva Nemirovsky es un Kiva Fellow trabajando con Mol Bulak Finance en Bishkek, Kirguistán. Únete al Kyrgyzstan lending team. Hay prestatarios de Kirguistán que están con Mol Bulak Finance a quienes tú puedes ayudar contribuyendo a un préstamo hoy.


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